Es normal que cada cierto tiempo te veas en la necesidad de cambiar tus almohadas por unas completamente nuevas. Sin embargo, con los crecientes avances tecnológicos en el desarrollo de materiales y productos, han surgido diferentes tipos de almohadas.
Así que es muy probable que se te haga complicado diferenciar una almohada de otra, según su tipo de material o según su uso. Así que te invitamos a que descubras las diferencias entre los distintos tipos de almohadas que existen en el mercado. Así, podrás seleccionar la que mejor se adapte a tus necesidades.
¿Cuales son los distintos tipos de almohadas?
Hoy en día el mercado se ha ampliado con una gran variedad de almohadas, cada una con sus ventajas y desventajas. Así que a continuación te explicaremos las características de las más comunes.
1. Almohadas viscoelasticas
Los materiales viscoelásticos suelen ser muy flexibles, al punto que pueden adaptarse a la forma de tu cabeza para proporcionarte un mejor descanso. Esta propiedad, además de su calidad, ha permitido a las almohadas viscoelásticas ganar amplia popularidad en el mercado.
Algunas almohadas viscoelásticas también traen un relleno del mismo material para dar la sensación de estar descansando sobre almohadas de material tradicional. Tal vez, lo único negativo de estas almohadas es que se calientan con facilidad con respecto a otros tipos de almohadas.
2. Almohadas con núcleo perforado de gel
Si te interesa dormir sobre la última tecnología en almohadas, entonces aquellas con núcleo perforado de gel son ideales para ti. Estas almohadas pueden imitar ciertas características de las almohadas viscoelásticas, con la diferencia de que tienen una capa de gel que ayuda a regular su temperatura.
Por otra parte, estas almohadas son una excelente opción en caso de que tengas dolores de espalda o problemas cervicales. Además, posee una microfibra interna especialmente diseñada como tratamiento antiácaros.
3. Almohadas de fibra
Las almohadas de fibra son los tipos de almohadas tradicionales. Están rellenas con fibra de poliéster y no siguen un estándar de calidad en cuanto a la cantidad y el tipo de fibra que contienen. En otras palabras, los hay de todos tamaños y formas, por lo que es probable que alguna vez puedas confundir una almohada de plumas con una de fibras cortas.
Estas almohadas son muy reconocidas por su accesibilidad al bolsillo y su alto nivel de transpirabilidad. Sin embargo, tienden a ofrecer un apoyo bajo y en ocasiones debes usar dos almohadas para no perjudicar tu cuello o espalda.
4. Almohadas de látex
Las almohadas de látex proporcionan una alta resistencia y suelen sufrir menores deformaciones con el paso del tiempo. Esta característica la ha llevado a convertirse en una de las almohadas más populares entre los consumidores. No obstante, que no puedan deformarse significa que no puedes darle la forma que quieras, como puedes hacer con las almohadas de fibra o las de plumas.
Al estar elaboradas en un material similar a la goma, las almohadas de látex pueden venir en presentaciones duras o blandas. También, tienden a generar un efecto de rebote en tu cabeza al cual debes acostumbrarte. No obstante, son muy duraderas, hipoalergénicas y mantienen una temperatura neutral.
5. Almohadas de plumas
Entre los tipos de almohadas tradicionales, se encuentran las almohadas de plumas y las almohadas de plumón. Ambas, están rellenas con plumas de pato y ganso, con la diferencia que las almohadas de plumas son más suaves que las de plumón. Sin embargo, existen almohadas que combinan ambos tipos de plumas, encontrando un punto medio entre suavidad y firmeza.
Antiguamente, estas almohadas solían perder su relleno con bastante facilidad. Hoy en día, eso no ocurre, gracias a una capa de distintos materiales (según el modelo) que envuelve a las plumas y evitar alguna fuga. Por lo general, suelen ser almohadas moldeables, duraderas y capaces de brindar un buen descanso.
Otros tipos de almohadas según su uso
Muchas almohadas fabricadas con materiales rellenos que te presentamos en la sección anterior, están elaboradas para usos específicos. Ahora, aprenderás cómo identificar los tipos de almohadas según su uso y saber cual de estas necesitas en tu habitación.
Las almohadas cervicales
Las almohadas cervicales están diseñadas ergonómicamente para ayudar a corregir la postura del cuello al dormir boca arriba o de lado. Suelen estar elaboradas en material viscoelástico o de memory foam, y tienen forma de “M”.
Su función es reducir la tensión y el esfuerzo de músculos, articulaciones y vértebras de la región cervical de la espalda. En otras palabras, buscan mantener la columna vertebral correctamente alineada si se duerme de costado o proporcionar un apoyo completo a la espalda en total relajación.
Almohadas para embarazadas
La comodidad para las embarazadas es fundamental para un buen descanso, a medida que aumenta que el feto aumenta en tamaño, puede resultar más difícil dormir o habituarse a dormir de lado. Por ello, las almohadas para embarazadas cumplen un papel muy importante.
Existen diferentes tipos de almohadas para embarazadas: tubulares, de cuerpo completo o tipo cuña, solo por nombrar algunas. No obstante, todas cumplen una función específica: proporcionar comodidad a la próxima madre, proporcionando una mejor postura que le ayude a descansar el vientre y a relajar los músculos de la espalda.
from Colchones y Ortopedia https://ift.tt/2TMYcNc
via IFTTT